Guía
Mudanza con gatos: cómo prepararla paso a paso
A un gato le afecta más el cambio de territorio que el viaje. Por eso una mudanza con gatos se prepara con semanas de antelación: acostumbrarle al transportín, apartarle del ruido el día de la carga y dejar que conozca la casa nueva poco a poco. Estos son los pasos y lo que conviene consultar con tu veterinario.
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Tres o cuatro semanas antes
Saca el transportín y déjalo a la vista
Si el transportín solo aparece para ir al veterinario, tu gato lo relaciona con algo malo. Déjalo abierto en una habitación tranquila, con una manta que huela a casa, y pon dentro de vez en cuando algún premio o su comida. La idea es que el día de la mudanza entre en un sitio conocido.
Consulta con tu veterinario
Aprovecha para una revisión, sobre todo si tu gato es mayor, está enfermo o se estresa mucho en los viajes. Pregúntale si le convienen feromonas sintéticas o algún tratamiento para el día del traslado. No le des ninguna pastilla ni producto por tu cuenta: la dosis y la conveniencia las decide el veterinario.
Pídele también que actualice la dirección y el teléfono asociados a su microchip. Si se escapa en los primeros días, es lo que permitirá que te localicen.
Mantén sus rutinas mientras embalas
Las cajas en casa pueden resultarle interesantes o inquietantes, según el gato. Sigue dándole de comer a la misma hora, juega con él como siempre y deja su rincón de descanso para el final. Si puedes, embala primero las habitaciones en las que menos está.
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El día de la mudanza
Un cuarto cerrado para él
El día de la carga, con puertas abiertas y gente entrando y saliendo, es cuando más gatos se escapan. Por la mañana, antes de que llegue nadie, cierra a tu gato en una habitación ya vacía o que no se vaya a tocar, con agua, arenero, su cama y el transportín abierto. Pon un cartel en la puerta que diga que no se abra y avisa al equipo de mudanza.
Otra opción es dejarlo ese día con alguien de confianza o en una residencia felina, si ya la conoce.
El gato viaja contigo, no en el camión
Los animales nunca van en el camión de mudanzas. Tu gato va contigo, dentro del transportín cerrado y sujeto en el coche, con el cinturón o en el suelo detrás de un asiento para que no se mueva. Nunca suelto dentro del coche. Si el viaje es largo, pregunta a tu veterinario cómo organizar comida y agua.
Lo último que sale, lo primero que llega
Saca al gato de la casa vieja cuando el camión ya esté cargado y la casa en silencio. En la nueva, lo ideal es que llegue cuando los muebles ya estén dentro y el equipo se haya ido, o al menos a una habitación que ya esté montada.
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Los primeros días en la casa nueva
Empieza por una sola habitación
Prepara una habitación con sus cosas: arenero, comida, agua, su cama, el rascador y alguna prenda tuya. Abre el transportín y deja que salga cuando quiera. No le obligues. Durante uno o varios días, esa habitación es su base.
Amplía el territorio poco a poco
Cuando coma, use el arenero y se mueva con normalidad, abre la puerta y deja que explore el resto de la casa a su ritmo. Hay gatos que tardan horas y otros que tardan semanas. Mantén el arenero en un sitio fijo y los horarios de siempre.
Revisa ventanas, balcones y terrazas
En un piso nuevo no sabes qué ventanas quedan a su alcance. Antes de soltarlo por la casa, comprueba que las ventanas y los balcones abiertos tengan malla o protección. Las caídas desde ventanas son un accidente frecuente en gatos, y una casa nueva, con rutinas nuevas, aumenta el riesgo.
Si tu gato salía a la calle
Si en la casa anterior salía al exterior, en la nueva no conoce el territorio y puede intentar volver al antiguo o perderse. Mantenlo dentro al menos varias semanas y pregunta a tu veterinario cuándo y cómo empezar a dejarle salir.
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Señales de que lo está pasando mal
Es normal que los primeros días se esconda, coma menos o maúlle más. Consulta con tu veterinario si deja de comer, si no usa el arenero o si el cambio de comportamiento dura más de lo esperable. En los gatos, dejar de comer puede ser un problema serio.
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Si tienes más de una mascota
Con perros o con varios gatos, cada animal necesita su espacio el día de la mudanza. Separa a los gatos en habitaciones distintas si no se llevan bien, y en la casa nueva haz la presentación de los espacios comunes de forma gradual. Con perros, el paseo y la rutina de salidas ayudan a que se adapten antes.
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Cómo te ayudamos desde la empresa de mudanzas
Nosotros nos ocupamos de embalar, cargar y montar, y tú puedes dedicarte al gato. Dinos al pedir presupuesto que hay un gato en casa y en qué habitación va a estar, para que el equipo lo sepa antes de entrar. Si quieres organizar el resto de la mudanza, tienes la guía de cómo hacer una mudanza paso a paso y la lista de errores comunes en las mudanzas.
07FAQ
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un gato en adaptarse a una casa nueva?
Depende del gato. Algunos exploran la casa en unas horas y otros necesitan varias semanas. Lo que más ayuda es empezar en una sola habitación y mantener sus horarios y sus objetos.
¿Puedo sedar a mi gato para la mudanza?
Esa decisión es de tu veterinario. Consulta con él antes de la mudanza si tu gato se estresa mucho en los viajes, y no le des ningún medicamento por tu cuenta.
¿Sirven las feromonas para una mudanza con gatos?
Hay difusores y sprays de feromonas sintéticas pensados para situaciones de cambio. Pregunta a tu veterinario si son adecuados para tu gato y cómo usarlos.
¿El gato puede viajar en el camión de la mudanza?
No. Los animales viajan siempre con sus dueños, en el transportín y sujetos dentro del coche.
¿Qué hago con el gato el día de la carga?
Ciérralo en una habitación tranquila con agua, arenero y su transportín, pon un cartel en la puerta y avisa al equipo. También puedes dejarlo ese día con alguien de confianza.